Deep Purple presenta "Splat!", un álbum que reafirma el gran momento creativo de la banda
Deep Purple regresa con el 24.º álbum de estudio de su carrera, “Splat!”, lanzado el 3 de julio de 2026, y confirma que la histórica banda sigue en excelente forma creativa. Este nuevo álbum es su sexta colaboración consecutiva con el multipremiado productor Bob Ezrin, quien ha estado detrás de todos sus álbumes desde “Now What?!” de 2013. Además, es el segundo trabajo completo con el guitarrista Simon McBride, tras el exitoso “=1” de 2024. La propia banda describe “Splat!” como su álbum más pesado y dinámico en muchos años.
El álbum fue precedido por los sencillos “Arrogant Boy”, “Diablo” y “Guilt Trippin’”, que ofrecieron un primer vistazo a la orientación más dura, pero a la vez muy melódica, de este nuevo trabajo. Estas tres composiciones presagian un álbum que equilibra el carácter clásico del hard rock de Deep Purple con una producción moderna.
El álbum comienza con «Arrogant Boy», una canción llena de intensidad y agresividad, que varios críticos comparan con una versión moderna de la legendaria «Highway Star». Le sigue la explosiva «Diablo», que destaca por su energía inagotable y sus ideas musicales subversivas. «The Rider» y «The Lunatic» mantienen un estilo más narrativo, con Ian Gillan haciendo gala de la expresividad de su voz madura como nunca antes.
A mitad del álbum, «The Only Horse in Town» adopta un enfoque más atmosférico y melódico, mientras que «Sacred Land» ofrece uno de los momentos más emotivos del disco. «The Beating of Wings» combina riffs característicos con ricas líneas melódicas, antes de que «Guilt Trippin’» retome el ritmo, confirmando por qué fue elegida como uno de los sencillos clave del lanzamiento.
La segunda mitad del álbum incluye la divertida “Scriblin’ Gib’rish”, la ingeniosa “Jessica’s Bra”, que destaca por sus juegos de palabras, la dinámica “Third Call” y la más cinematográfica “My New Movie”. El telón cae con la canción homónima “Splat!”, un tema rítmico que funciona a la perfección como final, resumiendo la filosofía de todo el álbum.
Merece una mención especial la interpretación de Ian Gillan, quien demuestra que la madurez puede ser una ventaja. Tras haber abandonado durante años el intento de reproducir los agudos vocales extremos del pasado, ahora se centra en la expresividad, el timbre y la teatralidad de su interpretación, dotando a las canciones de mayor profundidad emocional.

Asimismo, el resto de los músicos de la banda se encuentran en excelente forma. El incansable Ian Paice sigue siendo el motor rítmico de Deep Purple; Roger Glover aporta estabilidad y fuerza al bajo; Don Airey enriquece cada composición con melodías características y teclados exuberantes; mientras que Simon McBride da una dimensión más moderna al sonido de la banda, con partes de guitarra virtuosas pero esenciales que sirven a las composiciones sin exageraciones innecesarias.
El productor Bob Ezrin continúa desempeñando un papel decisivo en el renacimiento de Deep Purple. Su experiencia en la producción de discos de rock históricos y su habilidad para mantener las composiciones sólidas y directas resultan invaluables una vez más, dotando al álbum de un sonido moderno sin alterar la identidad de la banda.
Las críticas de "Splat!" fueron especialmente entusiastas, y muchos lo describieron como el mejor álbum de Deep Purple desde "=1" y una de las obras cumbre de su etapa moderna. Muchos destacan que el álbum combina la frescura de la formación actual con claras referencias a las legendarias épocas Mark II y Mark III, demostrando que la creatividad del grupo no solo no se ha agotado, sino que sigue renaciendo.
Con "Splat!", Deep Purple no intenta revivir su pasado. Al contrario, aprovecha su vasta experiencia para crear un álbum de hard rock moderno, repleto de composiciones potentes, interpretaciones inspiradas y una producción de alto nivel. El resultado confirma que la legendaria banda se encuentra en otro momento cumbre de su creatividad, demostrando que su historia aún no ha terminado.